Visión de iaS
Visión
La inteligencia artificial avanzada progresa más deprisa que nuestra capacidad para entenderla y gobernarla. Las decisiones que determinarán si sus riesgos más graves, desde la pérdida de control hasta los daños catastróficos, se mantienen bajo control se están tomando ahora, y casi todo el conocimiento necesario para tomarlas bien está escrito en inglés.
Creemos que el mundo hispanohablante, con más de 635 millones de hablantes y voz propia en Europa, en Iberoamérica, en África y en la ONU, es imprescindible en el esfuerzo global por evitar que la IA avanzada provoque una catástrofe, y que no puede participar en él de prestado.
Imaginamos un futuro cercano en el que:
- quien prepara una decisión en un ministerio de Madrid, en las Cortes o en una delegación ante la ONU encuentra en español, completo y revisado, el conocimiento de referencia sobre los riesgos de la IA avanzada;
- una periodista de Ciudad de México o un estudiante de Malabo pueden formarse en seguridad de la IA sin que el idioma sea una barrera, y su talento se suma al campo;
- el Instituto de Seguridad de la IA de España incluye la pérdida de control en sus evaluaciones, y los países hispanohablantes llevan los riesgos catastróficos a sus posiciones en la Unión Europea y en la ONU;
- el debate público en español trata estos riesgos con rigor, sin alarmismo ni ciencia ficción.
En ese futuro, la seguridad de la IA avanzada no es una conversación ajena que nos llega tarde y traducida, sino un esfuerzo en el que el mundo hispanohablante participa con conocimiento, talento e instituciones propias. Trabajamos para que empiece a hacerse realidad en 2028.
Resumen
En julio de 2026, un panel de cuarenta científicos convocado por la ONU llegó a una conclusión inquietante: la ciencia no puede garantizar que la inteligencia artificial avanzada no cause daños catastróficos, porque sus capacidades crecen más deprisa que nuestra capacidad para entenderla y gobernarla. Como casi todo lo que importa en este campo, la advertencia se escribió en inglés.
Mientras tanto, las decisiones que nos afectan se toman en español. España está creando un Instituto de Seguridad de la IA. La ONU celebrará en Nueva York, en mayo de 2027, la segunda sesión de su Diálogo Global sobre gobernanza de la IA, copresidido por El Salvador. Y de Ciudad de México a Madrid y Malabo, quienes preparan esas decisiones apenas encuentran en su lengua el conocimiento que necesitan para tomarlas bien: de los grandes informes internacionales solo existe en español el resumen.
iaS nació en febrero de 2026 para cambiar eso. Empezó sin financiación, sin oficina y sin personal remunerado, con una idea sencilla: si el conocimiento existe en español y alguien lo pone delante de quien decide, las decisiones mejoran. En pocos meses ha organizado 13 encuentros con ponentes de España, Argentina, Colombia y México, y reunió a 70 personas en su primer encuentro presencial, junto a BlueDot Impact, en la sede de Celonis en Madrid. Quienes asisten lo valoran con un 4,6 sobre 5, y una de cada cuatro personas vuelve. Además, iaS forma parte del comité que traduce al español el AI Safety Atlas, un manual abierto de más de 600 páginas que estará disponible antes de que termine 2026.
Trabajamos por tres caminos a la vez, para que ninguno dependa de los demás:
- Conocimiento abierto en español, que seguimos ampliando pase lo que pase.
- Formación y debate público, junto a las universidades, la prensa, nuestra red en Buenos Aires, México y Colombia, y los cursos en español.
- Diálogo con las instituciones que deciden: el Instituto de Seguridad de la IA, las Cortes y las posiciones españolas en la Unión Europea y en la ONU.
Hasta octubre de 2027 construimos la base con nuestro equipo voluntario: traducciones, encuentros, una web con todo el material en abierto y aportaciones a consultas públicas. El paso siguiente, llevar ese respaldo a los despachos y a las redacciones, necesita personas dedicadas, y para eso buscamos apoyo.
Nuestro objetivo para 2028 es que este conocimiento se use en español y que al menos una institución lo incorpore a sus decisiones, como contribución hispanohablante al esfuerzo global por evitar que la IA avanzada provoque una catástrofe.
Súmate. Lo que se decida en los próximos años nos afectará a todos, y hay sitio para cada cual: como lector, como traductor, como ponente o como financiador.